60 razones para vivir... razonablemente.

Foto: Federico, en Flickr.

01. Mis hijos. 02. Mi esposa. 03. Mi familia. 04. El recuerdo de mi padre. 05. Las mañanas tibias. 06. El Atleti. 07. Los Secretos. 08. Menos ideología. 09. Más valores. 10. Valdepeñas, mi pueblo. 11. Venezia. 12. Un puñado de grandes amigos. 13. Trabajar en tu vocación. 14. Aunque se dude mucho, tener Fe. 15. Libros. 16. Más libros. 17. Escribir. 18. Las fotografías que llegan hondo. 19. Callejear, cámara en mano. 20. Momentos de soledad para hablar con uno mismo. 21. La Virgen de Consolación 22. La solidaridad. 23. El civismo. 24. Pau Gasol haciendo callar a los franceses. 25. Ilusionarse por una buena causa. 26. España. 27. Irse a la cama con una buena novela. 28. Cualquier ave minúscula (birds). 29. Los teckels. 30. La creatividad. 31. Una conversación con mi hijo. 32. Las energías limpias. 33. Confirmar continuamente que los más sabios son los más humildes. 34. La Educación. 35. La cultura. 36. La ternura. 37. La ironía. 38. Un buen vino de mi tierra. 39. Mis raíces. 40. Los desayunos en bar de carretera, cuando te vas de vacaciones con los tuyos. 41. Emocionarse sin disimulos. 42. Un banco de madera con vistas. 43. Los momentos mágicos que son inesperados. 44. El equilibrio. 45. Ser agradecido. 46. Saber pedir perdón y saber perdonar. 47. Saber reconocer las equivocaciones. 48. Vivir rodeado de gente que relativiza tus rarezas. 49. Enrique Urquijo rasgándote el corazón. 50. Cambiar doctrina por Amor. 51. Combatir las injusticias manifiestas. 52. Aceptar los fracasos con dignidad. 53. La pasta (de comer...) 54. El comienzo de "Breakfast at Tiffany's". 55. Reunirme con mis amigos del cole a contar batallitas. 56. Echarse unas risas. 57. Ante la hipocresía, no callarse ni debajo del agua. 58. La elegancia natural. 59. La belleza de lo sencillo. 60. Parar de vez en cuando y respirar hondo.

Bonus: Permitirme el gusto de decir NO.

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